La contaminación afecta a unos 500 trabajadores del mar en el municipio Valdez, quienes han tenido que resguardar el 80% de la flota para evitar daños en sus equipos.
CUMANÁ. — Una grave crisis ambiental y económica golpea a las costas del estado Sucre. Pescadores artesanales del municipio Valdez, en la región de Paria, se han visto obligados a paralizar casi la totalidad de sus faenas debido a un derrame de petróleo proveniente de Trinidad y Tobago. La contingencia está provocando la pérdida de más de 11 toneladas de productos del mar al día, según denunciaron los sectores afectados.
José Jesús Blanco, vocero de los Consejos de Pescadores y Pescadoras (Conppa) del municipio, explicó que el hidrocarburo ha impactado severamente el ecosistema marino del Golfo de Paria. Ante el avance de la mancha contaminante —detectada inicialmente mediante imágenes satelitales y que las autoridades confirmaron que no se originó en operaciones venezolanas—, los marineros optaron por retirar sus embarcaciones para salvaguardar sus redes y motores.
El 80% de la flota permanece varada
La paralización ha tenido un efecto dominó en el suministro alimentario, ya que, como recordó Blanco, “gran parte de las especies que se capturan en el municipio Valdez salen hacia todo el país”. Desde que se detectó la gravedad de la situación el pasado 8 de mayo, solo el 20% de la flota pesquera se encuentra operativa por temor a toparse con nuevos rastros de crudo.
Esta inactividad forzada afecta directamente a unos 500 pescadores artesanales, quienes hoy enfrentan pérdidas económicas totales y dificultades extremas para sustentar a sus familias tras casi un mes sin ingresos regulares.
Exigen indemnización a Trinidad y Tobago
El gremio pesquero recordó que la región de Paria no es ajena a este tipo de desastres ecológicos transfronterizos. En el año 2017, la zona sufrió un derrame similar de gran magnitud proveniente de la vecina isla caribeña. En aquella oportunidad, fue la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) la que asumió las labores de contingencia y limpieza.
Sin respuestas del pasado: El vocero de Conppa denunció que ni la empresa estatal trinitaria Petrotrin ni el gobierno de Trinidad y Tobago han compensado jamás los daños ambientales y económicos causados en incidentes anteriores.
Ante este nuevo escenario, los trabajadores del mar exigen justicia climática y económica. “Esperamos que Trinidad asuma su responsabilidad y que la empresa causante de esta afectación responda. Asimismo, el Estado venezolano debe insistir en exigir a Trinidad el compromiso de resarcir ese daño”, sentenció Blanco, instando a las autoridades diplomáticas de Venezuela a ejercer presión formal para lograr una indemnización justa por los daños actuales.
Información El Nacional














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