La operación técnica, previamente coordinada y autorizada por las agencias aeronáuticas del Gobierno venezolano, forma parte de un ejercicio de contingencia programado por la embajada norteamericana.
CARACAS. – El cielo de la capital venezolana fue escenario este sábado 23 de mayo de un despliegue aéreo militar estadounidense. Aeronaves del ejército de los Estados Unidos, entre ellas unidades de doble hélice tipo MV-22B Osprey pertenecientes a la Infantería de Marina, sobrevolaron diversos sectores de Caracas como parte de un simulacro de contingencia institucional y evacuación médica solicitado por la delegación diplomática norteamericana.
La actividad operativa, que ya había sido anticipada por las autoridades venezolanas desde el pasado jueves, generó alta expectativa en la ciudadanía. Usuarios en redes sociales compartieron numerosos videos y fotografías del momento en que los aparatos surcaban el espacio aéreo caraqueño antes de efectuar maniobras de aterrizaje dentro de los linderos de la sede diplomática.
Preparación logística y aterrizaje sin contratiempos
Diversos medios de comunicación nacionales e internacionales se apostaron en los alrededores de la infraestructura diplomática estadounidense para realizar la cobertura periodística de las maniobras. Las unidades aéreas completaron sus aproximaciones y tocaron suelo de manera sucesiva en el helipuerto interno de la embajada, un procedimiento que se ejecutó de forma limpia y sin registrar inconvenientes técnicos ni operativos.
Posteriormente, la representación diplomática de los Estados Unidos en Caracas ratificó el inicio formal de las actividades a través de un comunicado emitido en sus canales institucionales:
“En estos momentos se está llevando a cabo un ejercicio de respuesta militar estadounidense en la embajada de los Estados Unidos en Caracas. Garantizar la capacidad de respuesta rápida del ejército es un componente clave de la preparación de la misión, tanto aquí en Venezuela como en todo el mundo”, precisaron las fuentes oficiales.
Asimismo, la delegación norteamericana detalló en sus plataformas digitales que este tipo de medidas de seguridad forman parte de un plan estructurado de tres fases, definido por la administración del presidente Donald Trump para la gestión estratégica y operativa de sus misiones en el exterior.
Coordinación binacional y supervisión aeronáutica
A pesar de la naturaleza militar del despliegue, la jornada de este sábado se caracterizó por la cooperación técnica entre ambos países. Los organismos de seguridad del Estado venezolano habían confirmado con antelación que este simulacro de evacuación masiva y atención de contingencias de salud contaría, además, con la participación activa y el respaldo logístico de personal de la Cruz Roja.
El marco legal y los permisos de vuelo fueron rigurosamente estructurados de manera bilateral. Según el documento oficial emitido por el Ejecutivo nacional de Venezuela, “la actividad se desarrollará en coordinación con las autoridades aeronáuticas venezolanas correspondientes, responsables de autorizar y supervisar los sobrevuelos requeridos para dicho ejercicio”, garantizando así los protocolos de seguridad aérea internacional durante toda la jornada.














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