La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el gobierno mexicano no tiene motivos para negar la estancia al conjunto persa, que decidió mudar su concentración a Tijuana por complicaciones con los visados estadounidenses.
CIUDAD DE MÉXICO. En un contexto de alta fricción diplomática, el gobierno de México anunció su disposición para acoger a la selección nacional de fútbol de Irán durante el Mundial de este verano. La decisión alivia temporalmente uno de los principales obstáculos logísticos del equipo asiático antes de iniciar una gira políticamente tensa por Norteamérica, territorio que comparte la sede del torneo.
Durante su conferencia de prensa matutina de este lunes, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, disipó las dudas sobre la hospitalidad de su país hacia la delegación iraní. “No tenemos motivos para negarles la posibilidad de quedarse en México”, afirmó la mandataria de manera categórica.
Mudanza de emergencia a Tijuana
El anuncio se produce tras un fin de semana de incertidumbre. A menos de un mes para el pitazo inicial de la Copa del Mundo, la federación iraní de fútbol tomó la decisión de trasladar su campamento base, originalmente planificado en el estado de Arizona (EE. UU.), hacia la ciudad fronteriza de Tijuana, México, con el fin de esquivar las crecientes complicaciones en la tramitación de visados estadounidenses.
A pesar del cambio de sede para su concentración, el panorama deportivo y logístico sigue siendo complejo para el seleccionado iraní. Sus dos primeros compromisos de la fase de grupos están programados en Los Ángeles y el tercero en Seattle, lo que hará inevitable el cruce fronterizo hacia los Estados Unidos. Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido comentarios respecto a las declaraciones de Sheinbaum ni sobre el estatus de ingreso de los atletas.
Incertidumbre en el tablero internacional
El futuro deportivo de Irán se ha visto ensombrecido por la escalada militar reciente de la administración de Donald Trump en Oriente Medio, lo que ha desatado oleadas de inestabilidad en la región.
Aunque el mandatario estadounidense aseguró que su gobierno está cerca de anunciar un acuerdo integral con Teherán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz y poner fin a las hostilidades tras semanas de conflicto armado, las autoridades iraníes han puesto en duda dichos avances. Ante la falta de un tratado definitivo firmado por ambas naciones, la participación del equipo en la cita mundialista se mantiene bajo un estricto escrutinio internacional.














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