Neuropsicogerontología y cultura pop
El Evento “Met Gala” siempre da de qué hablar, pero esta vez Bad Bunny logró algo más que un simple impacto visual. Se presentó envejecido, canoso y con un bastón, dejándonos, provocadoramente, una pregunta visual que rápidamente se volvió viral:
“¿Qué se siente ser viejo?”.
Aun cuando muchos lo critican por haberse aparecido con “un disfraz”, para los especialistas en el estudio del envejecimiento, este gesto es una oportunidad de oro para cambiarnos el chip social.
Así nos lo asegura la Lic. Victoria Tirro, neuropsicogerontóloga, experta en salud mental y envejecimiento, quien al analizar esta iniciativa del cantante nos recuerda un factor clave que solemos olvidar: envejecer, lejos de ser un peso, es un privilegio.
Romper el miedo a las canas
En una cultura que parece obsesionada con la eterna juventud, ver a un ícono de las nuevas generaciones abrazar la “estética de la vejez” con estilo, autonomía y modernidad es un mensaje potente. De hecho, la Lic. Victoria Tirro destaca que mostrar la madurez de esta forma ayuda a que la sociedad empiece a pensar en los años dorados de una manera distinta.
“Es hora de que cada quien vaya diseñando la vejez que quiere vivir” nos afirma la especialista. Porque la idea no es esperar a “llegar” a esa edad, sino empezar a construir hoy la identidad que queremos tener mañana.
Vivir sin máscaras
Uno de los puntos más llamativos del análisis de la Neuropsicogerontóloga Lic. Victoria Tirro (@victoriatirro) es la libertad que llega con el tiempo. Según explica, esta etapa puede ser el momento perfecto para dejar atrás las “máscaras sociales” que nos imponen cuando somos jóvenes y, finalmente, ejercer la libertad de sentir, vivir y aceptarnos tal cual somos.
“Es momento de vivir y aceptarse sin las máscaras sociales que acompañaron etapas previas de la vida”
Así que la vejez no tiene por qué ser aburrida ni solitaria; puede ser, si así lo decidimos, la etapa más auténtica de nuestras vidas.














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