Las generaciones z ( nacidos entre 1996 y 2010) y alfa ( menos de 15 ) fueron señaladas como las que iban a dar la espalda al libro por ser nativas digitales, pero esos jóvenes se han convertido en los principales aliados de la lectura y garantizan su futuro en torno a investigaciones e informaciones bien fundamentadas.
El crecimiento de la literatura infantil y juvenil desde el 2012 se debe al impulso de las redes sociales, la diversidad editorial y el respeto al gusto lector de los jóvenes.
Es importante destacar que el ecosistema del libro empieza a alcanzar las estadísticas de antes de la crisis económica y digital de 2008, pero que afectó al sector en el 2010, la cual llevó a que el mundo editorial perdiera un tercio de sus ventas, cayendo de 3.100 millones de usd anuales a 2.100.
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