Investigadores en ingeniería de materiales y laboratorios de almacenamiento energético presentaron un avance técnico en el desarrollo de baterías de iones de sodio capaces de recuperar el 80 % de su capacidad en menos de diez minutos. La innovación electroquímica utiliza cátodos de carbono poroso derivados de residuos orgánicos, ofreciendo una alternativa viable para reducir la dependencia de minerales escasos como el litio y el cobalto.
Las pruebas de laboratorio demostraron que estas celdas mantienen una vida útil superior a los tres mil ciclos continuos de recarga sin presentar caídas significativas en la densidad de corriente. Además, la química basada en sodio ofrece un perfil térmico más estable, minimizando notablemente los riesgos de ignición o sobrecalentamiento que suelen presentarse en las baterías convencionales ante exigencias térmicas extremas.
Consorcios automotrices y fabricantes de electrodomésticos han iniciado acercamientos con las entidades científicas para evaluar la escalabilidad industrial de estos acumuladores. Por su bajo costo de producción y la abundancia geográfica del cloruro de sodio, los desarrolladores estiman que esta tecnología acelerará la masificación de vehículos eléctricos compactos y sistemas domésticos de respaldo para paneles solares.
Los primeros prototipos comerciales para herramientas portátiles y bicicletas eléctricas comenzarán a distribuirse para pruebas de campo hacia finales de este año. La evolución de las celdas de sodio representa un hito trascendental hacia una transición energética accesible y sustentable a nivel mundial.
http://Agencia EFE – Tecnología e Innovación














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